Suunto Wing Review: auriculares de conducción ósea pensados para correr durante horas

Conducción ósea, hasta 30 horas de autonomía con su batería externa, luces LED y un diseño que mantiene los oídos libres. Los Suunto Wing buscan algo más que reproducir música mientras corremos.

ACTUALIDAD

9/8/20268 min read

Escuchar música mientras corremos puede resultar sencillo hasta que entran en juego el tráfico, otros corredores o una carrera de montaña donde necesitamos mantenernos atentos a lo que ocurre alrededor. Ahí es donde unos auriculares abiertos empiezan a tener mucho más sentido.

Los Suunto Wing utilizan conducción ósea y dejan completamente libre el canal auditivo. Podemos escuchar música, podcasts o indicaciones sin aislarnos del entorno, una característica especialmente interesante para quienes entrenamos en carretera, senderos o pasamos muchas horas compitiendo.

Suunto complementa esta propuesta con 10 horas de autonomía, una batería externa que añade otras 20 horas, resistencia IP67, luces LED y controles mediante movimientos de la cabeza.

Pero más allá de todas esas funciones, lo importante es saber cómo encaja todo esto cuando salimos a correr.

Uno de los primeros puntos a favor de los Wing está en el peso.

Con apenas 33 gramos, se sienten ligeros desde que nos los colocamos. La banda pasa alrededor de la parte posterior de la cabeza y los transductores descansan delante de las orejas, sobre el hueso.

No hay nada dentro del canal auditivo.

Esto cambia bastante la sensación frente a unos auriculares tradicionales, especialmente cuando llevamos varias horas corriendo. No tenemos esa presión dentro del oído ni necesitamos estar acomodando constantemente un auricular que empieza a soltarse con el sudor.

También funcionan bien junto con elementos habituales del corredor: lentes, gorra o visera.

La estructura se mantiene estable cuando corremos y no necesita ejercer demasiada presión para permanecer en su sitio.

Hay un detalle que debemos considerar: los Wing solamente están disponibles en una talla. En cabezas pequeñas puede quedar algo más de espacio en la parte posterior. No significa necesariamente que vayan a moverse, pero el ajuste no será exactamente igual para todos.

Correr escuchando lo que ocurre alrededor

Esta es la principal razón por la que elegiríamos los Wing.

La conducción ósea permite reproducir sonido mediante vibraciones mientras nuestros oídos permanecen abiertos.

En carretera podemos seguir escuchando vehículos o bicicletas. En montaña podemos percibir a otros corredores, indicaciones durante una carrera o simplemente lo que está ocurriendo en el sendero.

Para nosotros, esto tiene más importancia que conseguir la máxima calidad de sonido posible.

Los Wing se escuchan bien para entrenar. Las voces son claras, la música tiene suficiente presencia y los graves son razonables teniendo en cuenta la tecnología utilizada.

Pero no debemos esperar el sonido de unos buenos auriculares intrauditivos.

No existe el mismo aislamiento ni la misma profundidad. En ambientes muy ruidosos, además, el sonido exterior puede terminar imponiéndose sobre nuestra música.

Es parte del compromiso de utilizar un sistema abierto.

Y precisamente ahí está la diferencia: los Wing priorizan que podamos escuchar mientras seguimos conectados con nuestro entorno.

Cuando subimos mucho el volumen

La conducción ósea tiene otra particularidad.

Al subir bastante el volumen comenzamos a percibir más claramente las vibraciones sobre la zona donde descansan los transductores.

Puede sentirse como un pequeño cosquilleo.

No resulta necesariamente molesto, pero después de varias horas puede ser perceptible para algunas personas. Por eso creemos que funcionan mejor a un volumen medio, que además es donde realmente aprovechamos la idea de mantenernos atentos al exterior.

Si necesitamos llevarlos constantemente al máximo volumen para escuchar nuestra música, probablemente estamos utilizando este tipo de auricular en un entorno donde sus ventajas empiezan a desaparecer.

La batería es uno de sus grandes argumentos

Aquí es donde los Wing empiezan a ponerse especialmente interesantes para trail y ultradistancia.

Los auriculares ofrecen hasta 10 horas de reproducción con una carga.

Para prácticamente cualquier entrenamiento es más que suficiente. Incluso permite cubrir muchas carreras sin preocuparnos por la batería.

Pero Suunto incluye una batería externa que añade aproximadamente 20 horas adicionales, llevando la autonomía total hasta las 30 horas.

Y esto sí cambia bastante las cosas para un ultracorredor.

Podemos utilizar los auriculares durante varias horas, guardarlos para cargarlos durante una parte de la carrera y volver a utilizarlos más adelante.

Además, una carga rápida de 10 minutos proporciona alrededor de tres horas de reproducción.

Para un maratón probablemente sea innecesario. Para un ultra de 100 kilómetros puede resultar interesante. Cuando empezamos a hablar de pruebas de 100 millas o esfuerzos que pueden superar ampliamente las 20 horas, tener esa reserva de batería empieza a tener mucho más sentido.

Un powerbank pensado para los Wing

La batería externa merece una mención aparte porque no funciona simplemente como un cable de carga.

Los auriculares se sujetan directamente sobre ella, permitiendo mantenerlos conectados mientras están dentro de una mochila o bolsa.

Es un detalle pequeño, pero útil.

En una carrera larga no queremos guardar los auriculares cargando y descubrir después que el movimiento dentro de la mochila los desconectó.

El conjunto obviamente ocupa más espacio que llevar únicamente los Wing, pero para una carrera larga creemos que compensa.

Las luces LED tienen sentido, pero son un complemento

Los Wing incorporan luces LED rojas en ambos laterales.

Podemos configurarlas para permanecer encendidas, parpadear o simplemente apagarlas.

Para quienes entrenan temprano por la mañana o de noche añaden un pequeño elemento de visibilidad.

No las consideraríamos un elemento de seguridad principal ni sustituyen una frontal o prendas reflectantes. En trail, además, su utilidad es menor que corriendo en carretera.

También pueden quedar parcialmente cubiertas si tenemos el cabello largo.

Nos parecen un buen extra, pero no compraríamos los Wing únicamente por esta función.

Controlar la música moviendo la cabeza

Una de las funciones más diferentes de los Wing es el control mediante movimientos de cabeza.

Podemos realizar determinadas acciones sin buscar los botones mientras corremos. Un movimiento permite cambiar canciones y otro puede utilizarse para gestionar llamadas.

Al principio puede parecer una función un poco extraña, pero corriendo tiene cierta lógica.

Cuando llevamos guantes, bastones o simplemente estamos concentrados en el terreno, no tener que buscar un botón pequeño puede resultar cómodo.

En trail técnico cambia la situación.

Nuestro cuerpo y nuestra cabeza se mueven mucho más durante un descenso, al saltar una piedra o esquivar obstáculos. En esas condiciones preferimos utilizar los controles físicos y evitar posibles activaciones accidentales.

Es una función interesante, aunque no imprescindible.

Los botones son uno de los puntos mejorables

Los controles físicos funcionan, pero podrían ser mejores.

Especialmente los botones de volumen son pequeños y necesitamos aprender dónde está cada uno para utilizarlos sin mirar.

En un entrenamiento normal terminamos acostumbrándonos rápidamente.

Con guantes o durante una carrera, donde queremos hacer todo casi de manera automática, unos botones ligeramente más grandes y fáciles de identificar serían bienvenidos.

Los Wing tampoco detienen automáticamente la reproducción cuando nos los quitamos. Tenemos que pausar la música manualmente.

Son detalles pequeños, pero en un producto de esta gama se notan.

Preparados para sudor, lluvia y montaña

Los auriculares cuentan con certificación IP67.

Para el uso que nos interesa significa que podemos correr bajo lluvia, sudar durante horas o utilizarlos en condiciones de montaña sin estar demasiado preocupados por ellos.

Y probablemente sea más importante esto que cualquier característica relacionada con el sonido.

Unos auriculares destinados al trail tienen que soportar agua, polvo, sudor y cambios constantes de condiciones.

Los Wing están claramente diseñados pensando en ese tipo de uso.

El viento está bien resuelto

Uno de los problemas habituales cuando utilizamos auriculares abiertos en exterior es el viento.

Los Wing incorporan dos micrófonos y un sistema destinado a reducir ese ruido.

Corriendo normalmente funciona bien y permite mantener el audio entendible incluso cuando aumenta nuestra velocidad o encontramos zonas expuestas.

No elimina completamente el ruido exterior, pero tampoco debería hacerlo.

La idea sigue siendo mantener cierta percepción del entorno.

Lo que más nos gusta

La comodidad es probablemente lo primero. Los 33 gramos y el hecho de no introducir nada dentro del oído hacen que resulte fácil utilizarlos durante bastante tiempo.

Después está la percepción del entorno. Para nosotros es uno de los principales argumentos de unos auriculares destinados a running y trail.

Y finalmente tenemos la autonomía.

Diez horas directamente en los auriculares ya son suficientes para muchísimo uso. Poder llevar esa cifra hasta aproximadamente 30 horas mediante la batería externa es lo que realmente diferencia a los Wing cuando empezamos a pensar en ultradistancia.

Las luces LED y los controles mediante movimientos de cabeza están bien, pero son extras. No son la razón principal por la que elegiríamos estos auriculares.

Lo que mejoraríamos

El primer punto es inevitable: la calidad del sonido tiene las limitaciones propias de la conducción ósea.

Si nuestra prioridad es escuchar música con el máximo detalle, aislamiento y graves profundos, hay mejores opciones.

También nos gustaría tener botones algo más grandes, especialmente pensando en utilizarlos con guantes.

La talla única puede no ofrecer el mismo ajuste para todas las personas y las vibraciones se vuelven más perceptibles cuando utilizamos volúmenes altos.

Finalmente, las luces LED podrían tener mayor presencia, aunque aumentar su intensidad también tendría consecuencias sobre la batería.

¿Tienen sentido para trail running?

Aquí es donde creemos que los Wing encuentran mejor su lugar.

No porque sean los auriculares con mejor sonido, sino porque varias de sus características empiezan a encajar cuando pasamos muchas horas fuera.

Podemos escuchar música sin cerrar completamente nuestros oídos, utilizarlos bajo lluvia, llevarlos durante horas sin demasiada presión y recuperar rápidamente autonomía gracias al powerbank.

En un entrenamiento corto probablemente no necesitemos muchas de estas funciones.

En un ultra la situación cambia.

Cuando llevamos 10, 15 o 20 horas de carrera, comodidad, batería y facilidad de uso empiezan a importar mucho más que conseguir la máxima calidad de audio.

Conclusión

Los Suunto Wing no intentan sustituir unos auriculares tradicionales si nuestra prioridad es únicamente escuchar música con la mejor calidad posible.

Su propuesta está mucho más enfocada al deporte.

Son ligeros, dejan los oídos abiertos, resisten las condiciones que podemos encontrar corriendo y ofrecen una autonomía especialmente interesante para larga distancia.

Para running funcionan bien. Para trail running tienen todavía más sentido. Y es en ultradistancia donde la combinación de 10 horas de batería más otras 20 horas mediante el powerbank se convierte en uno de sus principales argumentos.

Hay aspectos mejorables, especialmente los botones pequeños, el ajuste de talla única y las propias limitaciones de sonido de la conducción ósea.

Pero después de poner todo sobre la mesa, lo que más nos gusta de los Wing es bastante sencillo: podemos llevar música durante muchas horas sin aislarnos completamente de lo que está pasando en el camino.

Contacto

Síguenos en nuestras redes sociales.

Suscripción

contacto@trailrunningnews.com.mx

+52 771 1047275

© 2025. All rights reserved.